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8 CURIOSIDADES SOBRE LA AYAHUASCA

 

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8 CURIOSIDADES SOBRE LA AYAHUASCA

1. Telepatía y ayahuasca - 2. Juan José Benítez y su experiencia con la ayahuasca - 3. Ayahuasca - El único fármaco contra la neurosis - 4. Ayahuasca y Cáncer - 5. Ayahuasca cura contra la esquizofrenia (Mº Sanidad y Consumo) - 6. Drogas buenas: La Ayahuasca - 7. Investigaciones científicas en Rosario - 8. ¿Alucinógeno o terapéutico?




1. Telepatía  y  Ayahuasca - por Luz para todos
Experiencias telepáticas con la Ayahuasca: La Tetrahidroharmina

En los grupos en los que he participado, desde hace años, he observado que se han generado episodios de comunicación telepática entre sus componentes. Durante la experiencia, basta con mirarse a los ojos para saber qué es lo que te está transmitiendo la persona que tienes enfrente. También es sorprendente que, al  finalizar y compartir la experiencia, haya una gran mayoría de personas que han experimentado episodios parecidos a los de los demás y tener conciencia clara y amorosa de lo que les ha estado pasando a los otros. Mi sentimiento, es que la planta activa ciertas moléculas en el cerebro, que nos permite, gradualmente, utilizar esta comunicación en nuestra vida cotidiana.

Aunque no todos los científicos se ponen de acuerdo al relacionar el efecto de los alcaloides con los episodios telepáticos, todo parece apuntar a que la sustancia responsable es la Tetrahidroharmina.

La tetrahidroharmina, junto a la harmina y la harmalina, son alcaloides que contiene la Ayahuasca (Liana) y que muestran actividad inhibidora del enzima monoamino oxidasa. La Banisteriopsis contienen altos niveles de Beta-Carbolinas. La principal es la tetrahidroharmina (TTH) (A esta Harmina, antes de 1939, se le llamó banisterín, yageína o telepatina debido a las propiedades telepáticas atribuidas a la ayahuasca)

Las Beta-Carbolinas tienen acción agonista dopaminérgica indirecta, al inhibir la enzima MAO, lo cual impide de esta manera la inactivación de la DMT.

Las Beta-Carbolinas tienen acción agonista indirecta de la adrenalina y la noradrenalina por la inhibición de la enzima MAO, lo que provoca la elevación de nivel de estos neurotranmisores en la hendidura sináptica.

Las Beta-Carbolinas por ser alcaloides de acción corta, se absorben en 30 segundos, alcanzando su pico más alto de nivel en sangre entre los 5 y los 15 minutos. Su acción dura entre 3 y 5 horas. Se eliminan vía renal, aproximadamente entre 8 y 14  horas después de su ingesta. Las Beta-Carbolinas son sustancias liposolubles y podrían penetrar en la barrera hematoencefálica. Tal vez, en algunos casos, tomando mucha cantidad durante una vida, podrían depositarse en el tejido graso o en el cerebro. Esta característica de posible deposito, plantea en los científicos un interrogante en los efectos de las Beta-Carbolinas a largo plazo. Aunque, hasta el momento, no se conoce ningún caso de efectos nocivos causados por dosis elevadas de Ayahuasca. La Ayahuasca lleva tomándose cientos de años entre los pobladores del Amazonas.

La DMT favorece la síntesis de la dopamina, adrenalina y noradrenalina.

La DMT tiene acción serotoninérgica, estimulando los receptores 5HT (5hidroxitriptamina) especialmente los 5HT1 y los 5HT2.

A partir de ésta acción serotoninérgica, se metaboliza la melatonina, neurotransmisor encargado, entre otras cosas de la regulación del reloj biológico, los ritmos circadianos y la regulación fisiológica de la retina. La síntesis se realiza principalmente en la glándula pineal (epífisis). Es interesante señalar que, la melatonina, mientras su concentración en la sangre es alta entre los cero y los cinco años de edad, en la medida que se va atrofiando la epífisis, decrece hasta el final de la pubertad, a los 18 años, permaneciendo baja el resto de la vida humana ordinaria. Al inhibir la MAO, por la toma de ayahuasca, la melatonina activa de nuevo, temporalmente, la glándula pineal.

Para el profesor A. M., médico biológico madrileño, la causa de que esta importante glándula se atrofie es el consumo excesivo de azúcar al que nos encontramos sometidos los ciudadanos: "...Si consideraramos una mínima oportunidad de conectar con Dios deberíamos dejar de consumir azúcar inmediatamente y, por supuesto, no dársela a nuestros hijos..."



2. Juan José Benítez  y su experiencia con la Ayahuasca

Mi experiencia con la Ayahuasca: Así viajé con la soga del muerto

"...Pero, al margen de los "aciertos", quizá lo que más llamó mi atención de semejante "aventura" - y que conservo en mi corazón como un preciado "tesoro" - fue la nítida y rotunda "sensación" de "poseer la Verdad". Si "traducir" a palabras la experiencia de la ayahuasca resulta ya comprometido, intentar describir ese sentimiento es poco menos que imposible. Lo cierto es que, mientras "volaba y viajaban" ese extraño "estado de conciencia" me permitía "saberlo y conocerlo todo". Y yo estaba seguro de que así era. Y en el fondo me sentí feliz y esperanzado porque, en definitiva, ese debe ser el "mundo" que nos aguarda al otro lado de la muerte. Y "supe" también que la temida muerte, tan pésimamente interpretada como explicada a lo largo de la Historia, guarda una íntima relación con cuanto me tocó "vivir" en aquel tiempo sin tiempo..."


PODÉIS VER EL REPORTAJE A PARTIR DEL MINUTO 7:00



3.  “La ayahuasca es el único fármaco contra la neurosis”

Entrevista a Josep María Fericgla -  Periódico LA VANGUARDIA - 17 Agosto 2016
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20160817/403977839639/la-ayahuasca-es-el-unico-farmaco-contra-la-neurosis.html?utm_campaign=botones_sociales&utm_source=facebook&utm_medium=social

Los jíbaros...


Se llaman a sí mismos shuar: “las personas”, significa. Conviví con ellos en su Amazonia ecuatoriana.

¿Reducen cabezas?

Ha sido una de sus tradiciones rituales, sí, pero no fue eso lo que me interesó de ellos...

¿Qué fue?

Que es uno de los pueblos del planeta que más sustancias psicoactivas consumen, con más asiduidad y no recreativamente, sino con propósito cultural consensuado.

¿Y por qué le interesó esto?

Desde muy joven me propuse aprender técnicas extatogénicas: generadoras de éxtasis, expandidoras de la conciencia ordinaria.

¿Y cómo nació tal interés?

A los quince años viví una experiencia transpersonal, cumbre, trascendente, extática...

¿Cómo fue la cosa?

Estaba en un retiro espiritual en Montserrat y me alejé a dar un paseo a solas, cerca de la ermita de Santa Cecília. Me estiré bajo unos pinos y... ¡sucedió espontáneamente!

¿Sucedió qué?

Vi mi cuerpo desde arriba, sentí que el universo entero era una unidad, yo incluido, sin tiempo, fui consciente de toda mi vida desde mi nacimiento, y sentí que yo era responsable único de lo que hiciera con mi vida.

No lo ha olvidado...

Dedicaría mi vida a perseguir esa experiencia, reproducirla y ayudar a otros a vivirla.

¿Y por eso se fue con los jíbaros?

Después de hastiarme estudiando la carrera de psicología, esa payasada...

Hombre, frene... ¿Por qué lo dice?

Una mayoría de profesores neuróticos enseñan a sus alumnos lo que ellos no se aplican.

Ganando amigos, Fericgla...

Después cursé antropología, investigué las técnicas extáticas de diversas culturas, como los sufíes del Kurdistán turco.

¿Qué aprendió de ellos?

El uso de danzas giróvagas, ayunos, músicas, poesía...para sus trances místicos. Leí sobre los jíbaros, y me fui a la selva a estudiarlos.

¿Qué descubrió?

La ayahuasca.

¿Qué es?

Una mixtura enteogénica que allí se consume ¡desde hace 7.000 años! Y siguen usándola unas ochenta etnias amazónicas.

Defina ‘mixtura’.

Es un sofisticado compuesto de dos o más plantas fermentadas: la planta base es un bejuco, el Banisteriopsi caapi, y cada familia elabora su mezcla con mimo y orgullo.

Y defina ‘enteogénica’.

Generadora de una íntima experiencia de divinidad, trascendente, extática.

¿La ha vivido?

¡Sí! Ayahuasca significa en quechua “liana que conecta con el Principio de Vida”, ¡y eso sientes al tomarla!: identificas tu esencia.

¿Y eso qué quiere decir exactamente?

Que ves con toda claridad qué eres, qué estás haciendo con tu vida, para qué vivir. ¡Por eso los shuar no saben de crisis de identidad ni padecen neurosis!

¿Qué entiende por neurosis?

En lenguaje no clínico, la pérdida del sentido de la vida. ¡Eso que nos pasa en Occidente! Hemos perdido el sentido de la vida... ¿Quién eres? ¿Para qué vives? ¿Tú lo sabes?



Puedo afirmar que la ayahuasca es el único fármaco específico contra la neurosis. Te ayuda a valorarte intrínsecamente, por lo que tú eres: ¡un ser único! No por lo que tienes o por lo que dicen de ti. ¡Nunca ha habido ni habrá otro como tú! ¡Eres lo más valioso que tienes! Y así lo sientes hondamente.

Apetece experimentarlo.

Conviene ingerirla en el contexto idóneo: con un guía iniciado y veterano, en un entorno natural, y mejor en grupo.

¿Por qué en grupo?

Se crea un campo electromagnético de muy baja frecuencia que religa a todos: ves cosas tuyas y de los otros, de su cuerpo energético.

¿Cómo qué, por ejemplo?

Dolencias, nudos emocionales, conflictos psicológicos... Por eso los shuar toman ayahuasca para sanar, para tomar decisiones, orientar su vida y resolver conflictos.

¿Puede describirme qué ve y siente?

La percepción se amplifica tanto que es posible focalizarla a miles de kilómetros y “ver” qué sucede... Desde la selva yo he “visto” a un amigo en cierta calle de Barcelona y el color de la camisa que llevaba: luego lo verifiqué, y así era. Sientes una gran paz y que formas parte de la vida. Después de cada toma...¡sientes más ganas de vivir!

¿Y qué dice la ciencia?

Estudios farmacológicos señalan que la ayahuasca activa un estado cerebral similar al de soñar, pero en vigilia. Son visiones esencialistas, ves la esencia de lo que eres despojado de todo lo fenoménico.

Los shuar deben de estar sanísimos.

Sí, y por eso han podido superar el mortal salto de la edad de piedra a la era digital, sin destruirse, adaptándose: ¡la ayahuasca es adaptógena! Y saben que todo está animado.

¿Qué podemos aprender de todo esto?

Lo que sabía Steve Jobs, que consumía dosis de LSD, que es también enteogénico, para despertar la creatividad en Silicon Valley.



4.  Ayahuasca y Cáncer

Dr. Jorge González Ph.D.
Shaman Amazónico y Rector de la Universidad Nacional de San Martín

¿Qué tipo de enfermedades tratan los shamanes? y más concretamente, ¿cree usted que hay solución para el cáncer y algunas enfermedades terminales?

Hay que ser modesto en este sentido. Me preocupa, e incluso me da rabia cuando se dice que la Uña de Gato, que los shamanes venimos utilizando hace muchos años, puede sanar un cáncer o un SIDA terminal. Eso es completamente falso y despiadado. No se debe traficar con la credibilidad de la gente, y menos con su dolor. Sabemos que la Uña de Gato es un antiinflamatorio formidable, desinflama todos los órganos del cuerpo y es sumamente eficiente. Para el tratamiento del cáncer en sus inicios, hemos demostrado que existen resinas de árbol que curan el cáncer primario, como el de cérvix (cuello uterino), que desaparece en quince días sin administrar ningún fármaco a las pacientes, pero se trata de un cáncer primario. Algunos médicos académicos nos han pedido que hagamos demostraciones al respecto (Se usa la Sangre de Drago y la sabia de Copaíba) en toques diarios directamente en la zona afectada.

¿Qué otro tipo de cáncer se podría curar?
Los que no estén en fase terminal. Pero hay que señalar que no sólo se trata de recobrar la salud, sino de posibilitar a la gente una vida digna e incluso una muerte digna. ¡Qué mejor que una persona que tiene cáncer lo sepa, tome sus remedios, aprenda a curarse y haga una vida igual que los demás!. Hay que cambiar la disposición sicológica frente a la enfermedad para que en el momento adecuado se pueda conseguir una muerte natural y digna.

http://www.onirogenia.com/entrevistas/chaman-y-rector/



5. Ministerio de Sanidad y Consumo - Plan Nacional sobre drogas

AYAHUASCA: UN ALUCINÓGENO DE BRASIL AYUDA A ENCONTRAR CURA A LA ESQUIZOFRENIA

EL MUNDO, 25/08/2003

La ayahuasca, una bebida autóctona de Brasil, puede constituir la clave para encontrar la cura de la esquizofrenia. Un grupo de investigadores argentinos ha descubierto que ese brebaje, que se obtiene de una liana (la Banisteriosis caapi), es muy rico en una sustancia hallada con frecuencia en la orina de pacientes que padecen de esquizofrenia: la N-N Dimetiltriptamina.

«Hace años se propuso la hipótesis de que los trastornos esquizoides se deben a la liberación en el cerebro de una gran cantidad de alucinógenos, similares a los que se hallan en aquella planta selvática», señala Alicia B. Pomilio, de la Facultad de Química Orgánica de la Universidad de Buenos Aires.

Pomilio es la directora del laboratorio que realiza la investigación, junto con el Centro de Psiquiatría Biológica, que dirige Jorge Ciprian-Ollivier. Según el modelo con el que trabajan, en el cerebro de los enfermos se produce una reacción química, llamada 'transmetilación', mediante la cual ciertos neurotransmisores mutan en una estructura química que produce las alucinaciones.

Los científicos descubrieron que dicha estructura también está presente en la Banisteriosis caapi. Marcelo Cetkovih-Bakmas, miembro del equipo, define la esquizofrenia como una enfermedad mental del grupo de las psicosis, que se caracteriza porque la persona pierde el contacto con la realidad, experimentando alucinaciones y delirios.

El 'vino de los muertos'

El análisis 'in vitro' de la liana brasileña puso a los investigadores en la pista para descifrar ciertos códigos de la esquizofrenia, pero faltaba un eslabón esencial para completar el estudio: un experimento con seres humanos. La solución la encontraron en Brasil, donde la ingestión de la ayahuasca ('el vino de los muertos', en los dialectos tupíes) es legal, dado que su consumo no acarrea efectos nocivos.

Los científicos argentinos se trasladaron a ese país y suministraron la bebida a 20 personas bajo control. Una hora después, los cobayas humanos empezaron a sufrir alteraciones, sobre todo de la percepción visual. Pasado el efecto del alucinógeno, los voluntarios describieron la visión de lugares desconocidos, de animales fantásticos y de tesoros que brotaban de cloacas o de ascensores. Asimismo dijeron haber visto a personas conocidas que ya han muerto, lo que explica la denominación de la bebida.

Los psiquiatras hallaron notables semejanzas con las alucinaciones de sus pacientes. En consecuencia, si se encontrara una sustancia que inhibiera los efectos de la Banisteriosis caapi, se podría sintetizar un fármaco para combatir la esquizofrenia. «Lo más valioso es contar con el modelo experimental de la enfermedad y haber revalidado la teoría de la 'transmetilación', que fue descartada por muchos de los psiquiatras, que ponen énfasis en las causas ambientales», dice la doctora Alicia Pomilio.

http://www.pnsd.msc.es/Categoria2/noticias/A2003/2ago2003.htm

http://www.fcen.uba.ar/prensa/cable/2003/pdf/Cable_501.pdf (PAG. 6)



6. DROGAS BUENAS

Entrevista a Josep María Fericgla -  Revista Interviú - 27 de febrero de 2006 (pag. 38)

AYAHUASCA, LA TERAPIA DE LOS DIOSES - Cómo entrar en los recuerdos de personas con trastornos y adicciones

"...Es una sustancia con gran potencial terapéutico. Actúa sobre la parte del cerebro que almacena los recuerdos más antiguos y los de difícil acceso, los infantiles, los vergonzosos... En una sesión con Ayahuasca se puede acceder a esos espacios del cerebro en un determinado contexto..." "...El paciente puede tener fotografías del periodo de la vida que le impide llevar una vida tranquila..."

"...Es una experiencia fuerte y debe hacerse bajo supervisión y en un entorno limpio. No es algo para jugar o divertirse..." "...La ayahuasca podría servir para la rehabilitación de toxicómanos. La causa de la adicción está en la persona, no en la sustancia.  Los toxicómanos consumen compulsivamente, saben que les hace daño pero no saben como evitarlo. La adicción viene a tapar ciertas carencias internas profundas, dolorosas, del individuo. La Ayahuasca destapa esta bolsa de recuerdos censurados..." "...La  terapia clásica tarda años en alcanzar esos recuerdos, la ayahuasca lo puede alcanzar en una sesión..."

Pregunta Interviú: Entonces ¿Por qué no se investiga más?

Respuesta: Para que se legalice una sustancia tiene que haber laboratorios farmacéuticos que presionen para sacar esa sustancia de la Lista I de drogas prohibidas; pero ya se han encargado esos laboratorios de conseguir leyes de experimentación que sólo ellos pueden cumplir. Los antidepresivos actuales, tienes que estar tomándolos toda tu vida, ¿cómo van a querer los laboratorios experimentar con ayahuasca, si en una o dos sesiones se pueden resolver muchos problemas? No les interesa económicamente.



7. INVESTIGACIONES CON AYAHUASCA EN ROSARIO

Psiquiatras, médicos y antropólogos, realizan experiencias con Ayahuasca y proponen incorporarla en el tratamiento de enfermedades

Un psiquiatra (subdirector del Hospital Psiquiátrico Agudo Avila) y un antropólogo trabajan junto a un chamán peruano en la investigación rigurosa de las propiedades curativas de la ayahuasca, el brebaje que las poblaciones indígenas vienen utilizando desde hace siglos para inducir trances en los que el paciente, sin perder la conciencia y con ayuda del chamán, cura patologías y conflictos. Radar habló con los responsables de esta fundación que intenta conciliar la tradición occidental con el conocimiento de culturas ancestrales en sesiones que quedan rigurosamente registradas.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-2067-2005-03-07.html


Mesa Verde es el nombre de un asentamiento de los asanazi, comunidad indígena de Nuevo México. También puede entenderse como el espacio donde se reúne un círculo de investigadores. Y el color alude a las “plantas de poder” utilizadas como medicinas por las culturas aborígenes. La expresión, en fin, da el nombre a una fundación integrada por un grupo de psiquiatras, médicos y antropólogos que, en Rosario, realiza experiencias con ayahuasca y propone incorporarla en el tratamiento de enfermedades, como hacen desde tiempos ancestrales los curanderos indígenas, o chamanes, de Perú y Ecuador.

El psiquiatra Néstor Berlanda, a la vez subdirector del Hospital Psiquiátrico Agudo Avila, de Rosario, y el antropólogo Diego Viegas son los voceros de la Fundación Mesa Verde. El estudio que realizan sobre la ayahuasca incluye el asesoramiento de un chamán peruano, Antonio Muñoz Díaz, Don Antonio, médico de la etnia shipibo conibo que llevó la planta a Rosario y condujo sesiones de ayahuasca. “Esto se hace en el marco de una investigación científica, no es una cuestión alegre de ver qué es lo que pasa”, aclara Berlanda. De hecho, las sesiones están sujetas a un protocolo: en minuciosas planillas se deja constancia de las situaciones vividas bajo trance. Es el material de un libro en preparación.

La ayahuasca (nombre científico: banisterosis capi) es una liana. El significado de la palabra se cifra en su composición: aya, muerto, espíritu, y huasca, cordel grueso, soga. Un link con los espíritus. Se la llama planta maestra, porque permite conocer las propiedades medicinales de otras. El brebaje que lleva su nombre se prepara mezclando pequeños trozos de su tronco con hojas de otra planta, llamada chacruna (psychotria viridis). Las muestras son machacadas y luego puestas a hervir hasta obtener el líquido para las pócimas. El chamán sirve la medida que él considera necesaria para su paciente.

“El primer contacto que tuvimos con la ayahuasca fue a partir del antropólogo colombiano Luis Eduardo Luna”, cuenta Néstor Berlanda. “Un grupo de cuatro personas de Mesa Verde hicimos entonces la primera experiencia y lo que vivimos desde el punto de vista personal y del potencial psicoterapéutico que eso tenía nos llevó a plantearnos una investigación más intensa. Para eso había que ir a las fuentes, y la fuente era la selva amazónica.” Un miembro de la fundación viajó a la ciudad de Pucallpa, en el Alto Amazonas peruano, se vinculó con la Asociación de Medicina Tradicional (Ametra), entidad que reúne a curanderos indígenas, y “pudimos traer material para trabajar”.

La ayahuasca “no provoca más efectos indeseables que una situación de vómitos o diarrea, que tiene que ver con un efecto catártico desde el punto de vista psíquico, emocional, más que con un efecto fisiológico negativo”. Ese efecto disuade la adicción del profano. La vinculación con Don Antonio, quien llegó a Rosario con un discípulo e intérprete, Juan Maldonado, fue necesaria porque “nos faltaba el control de la ciencia indígena”. Berlanda destaca que “el chamán no toma la ayahuasca de la forma en que podemos llegarla a consumir los occidentales sino que la utiliza como un instrumento de trabajo para diagnosticar la enfermedad y ver el tratamiento. Algunos pueblos, por ejemplo los shuar de Ecuador, o jíbaros, también la usan para resolver conflictos familiares; en esos casos, todos los miembros de la familia, incluso los niños, toman ayahuasca”. Después de obtener la revelación, el chamán prepara el medicamento del paciente, exclusivamente con plantas.

En el “mareo”, o trance, “el chamán se pone en contacto con los espíritus guías, los de las plantas o los que él tiene asociados para trabajar; en nosotros, como occidentales, se produce un contacto con un inconsciente desnudo, un estado de conciencia dialógica, como si hubiera dos entidades, un observador que dialoga con uno mismo elaborando los conflictos que puede tener”. El canto es el instrumento con el que opera el chamán, al modo de un bisturí. “El chamán dice que repite el canto que él escucha”, apunta Diego Viegas. “No es que proviene de él mismo sino que los espíritus guías le van cantando al oído. Los sonidos provocan unas visiones que son las que aparecen reflejadas por ejemplo en la etnia shipibo conibo, uno de los pueblos amazónicos que tiene más desarrollado el arte visionario. En las cushmas –los ponchos–, los tejidos, los manteles, en sus bolsas, las mujeres reproducen un dibujo tradicional que se repite de generación en generación y está basado en las visiones de los chamanes. Para las curaciones el paciente es envuelto en esos dibujos, un tipo de protección espiritual al que llaman arcana y con el cual, después de dos o tres sesiones, se rechaza el mal.” El método se utiliza en particular “en las enfermedades culturales propias de los pueblos amazónicos, que se repiten en otros pueblos etnográficos, por ejemplo en los del noroeste argentino: aquellas enfermedades como el susto o el mal de ojo, que pueden ser hechicerías inducidas por chamanes negros, o brujos, si queremos llamarlos así”.

El propósito de documentar cada paso de la experiencia es visible en Mesa Verde. “Cuando trabajamos con Antonio, en la selva peruana y en Rosario, pudimos filmar algunas de las sesiones”, cuenta Berlanda. “Una de las cosas más interesantes es que en el trance le toma la mano al paciente, le pasa la mano dos veces como si fuese a untar un pan y acto seguido mira su mano para leer la enfermedad. Después empieza el canto particular para ese paciente. Si bien existe una base, hay cantos específicos para cada persona.” La Fundación editó un CD, Icaro de unania, con cantos ceremoniales de Don Antonio. Unania es el término que designa al curandero.

Las sesiones de ayahuasca se realizan de noche y a oscuras, para permitir el desarrollo de las visiones. Cualquier luz, aun con los ojos cerrados, es un obstáculo. “Cuando uno llega al estado de trance, las visiones se superponen con lo que se ve en la realidad”, dice Berlanda, que rechaza hablar de alucinaciones, porque “la alucinación es la percepción sin objeto, o la percepción de algo que no existe: el chamán nunca habla de algo irreal, tiene visiones de un mundo más real, para él la realidad que conocemos es una apariencia, una versión tergiversada de otra realidad, que es la verdadera”. El psiquiatra destaca además que en el “profundo viaje interior” que significa el trance “uno no pierde la conciencia en ningún momento, sino que sabe qué hace y dónde está”.

Pero la ayahuasca supone, como se dice, una experiencia no ordinaria de conciencia. “Se dan así las situaciones que Jung llamaba de sincronicidad, donde no habría una relación causal entre dos cosas vinculadas”, apunta Berlanda. Por ejemplo, que el chamán afirme qué piensan sus pacientes o compañeros de sesión. “Son momentos que estaríamos tentados de llamar de telepatía”, agrega Viegas. “De hecho cuando se descubrió el principio activo de la ayahuasca se la llamaba telepatina.”

La ayahuasca ha llevado a antropólogos y científicos al corazón de la selva amazónica. También a escritores: en 1953, William Burroughs viajó a Pucallpa e hizo su experiencia; siete años después siguió su camino Allen Ginsberg. “Al cabo de una hora empecé a ver o sentir lo que me pareció el Gran Ser, o algún sentido de Eso, que se aproximaba a mi mente con una gran vagina húmeda”, escribió Ginsberg en Cartas del yagé, el libro donde ambos relataron aquellos viajes. “Recién ahora se están investigando un montón de situaciones que en algún momento aparecían como algo fantástico y que uno puede encontrarle una explicación hasta biológica”, dice al respecto Berlanda, para quien el contacto con la ayahuasca marca “un antes y un después, porque determinó un cambio en mi vida a partir de trabajar cosas muy fuertes de las que uno a veces ni siquiera tiene registro”. La planta maestra “abre una perspectiva para investigar el origen de ciertas patologías. Y tiene un potencial enorme desde el punto de vista psicoterapéutico. Tenemos un trabajo hecho con protocolos rigurosos, pero creemos que el tema da para profundizar estos estudios”. Berlanda cita, a modo de ejemplo, los estudios de la norteamericana Deborah Mash sobre la planta iboga, de la etnia bwiti, para el tratamiento de alcoholismo y adicciones, las conclusiones del español Josep Maria Fericgla sobre poblaciones indígenas consumidoras de ayahuasca, según las cuales “aquellas personas que han tomado más de diez veces tienen muy bajos niveles de ansiedad y depresión”, y las actividades del Centro Takiwasi, que dirige en Perú el médico francés Jack Mabit, donde la ayahuasca es utilizada para la recuperación de adictos de cocaína y heroína. Dos religiones brasileñas, Santo Dame y Union da Vegetao, utilizan la ayahuasca como sacramento en sus ceremonias. “A diferencia de lo que ocurrió en el ‘60, cuando se bastardea el uso del LSD, a partir de la década del ‘90 comienza la investigación científica sobre estas sustancias”, dice Berlanda.

En la Fundación Mesa Verde, que cuenta con un espacioso parque para realizar sus sesiones, se pueden cursar seminarios sobre “Chamanismo y plantas sagradas” y “Enteógenos en los orígenes de la filosofía y la religión”. Este año se espera una nueva visita de Don Antonio y la de un chamán shuar. En los cursos “nos adentramos en el fenómeno de que quizás este tipo de agentes vegetales estuvo como una cuestión muy fundamental en los orígenes del sentimiento religioso del homo sapiens e incluso, según algunos autores, en el origen de la propia conciencia del ser humano”, dice Diego Viegas, para quien “el tema del chamanismo estuvo mal comprendido durante muchos años por los antropólogos y los historiadores: a partir del descubrimiento y la utilización de medicinas ancestrales por parte de científicos occidentales, que se han animado como nosotros a su consumo, se está haciendo un acercamiento más profundo”.

Viegas retribuyó la visita de Don Antonio con una excursión a la región de Ucayali, donde vive el chamán. “Tuvimos un reencuentro en Yarinacocha, al norte de Pucallpa –recuerda–, e hice un recorrido por distintas zonas del río Ucayali, las localidades de Pahoyán y Tituntan, donde viven comunidades enteras de indígenas y conocí a chamanes ancianos, que en la actualidad no ejercen su oficio pero me contaron sus experiencias de juventud.” Con Berlanda viajaron además a Huautla de Jiménez, en México, el lugar donde el antropólogo Robert Gordon Wasson redescubrió en 1954 “ritos ancestrales prehispánicos con consumo de teonanacatl, carne de Dios, los mal llamados hongos alucinógenos”.

La formación de un chamán requiere lo que se llama “hacer dieta”: un prolongado período de abstinencia sexual, aislamiento en la selva y restricción de alimentos, de modo de preparar el cuerpo para ingerir y conocer las propiedades de la ayahuasca. El oficio corre peligro de extinción. “Los jóvenes, imbuidos del avance de filosofías de corte capitalista y occidental, no soportan un aprendizaje tan severo y tan sacrificado”, dice Viegas.

En Rosario, sigue Berlanda, “nosotros presentamos a Don Antonio como nuestro colega. Queremos mostrar que hay otra forma de medicina, que ha curado durante miles de años y funciona actualmente en la atención primaria de la salud con preparados vegetales en muchos lugares donde no accede un médico tradicional”. Se trata de rescatar “el trato directo del chamán con el paciente: el chamán ingresa directamente al mundo emocional del paciente, a diferencia de la medicina actual, donde muchas veces el médico ni siquiera levanta los ojos para atender a un paciente”. La Fundación no se propone ser un grupo new age ni un lugar “alternativo” respecto de los espacios académicos: “En todo caso queremos recuperar antiguos valores hoy casi olvidados, relegados al terreno de lo inconsciente, de lo arcano, de lo arquetípico, pero que sin embargo una vez fueron un conocimiento empírico, fáctico, a partir del cual hemos llegado como especie hasta nuestros días”. Una cultura que atesora la ayahuasca.

 


8. ¿Cual es el verdadero efecto de la ayahuasca? ¿Es un alucinógeno o es algo terapéutico?

Ayahuasca: Originaria de América, se encuentra en el valle del Amazonas, al este de Ecuador y en algunas zonas de Perú, Colombia y Venezuela. Con los bejucos de Banisteriopsis caapi, su corteza y las hojas de otras plantas propias de la región, como la chacruna, se prepara una importante bebida ceremonial que recibe el nombre de ayahuasca.

Durante años ha sido consumida con fines rituales en pueblos indígenas de Brasil, Ecuador y los Andes peruanos.
Tanto el córtex leñoso como las hojas de los bejucos de Banisteriopsis contienen altos niveles de betacarbolinas o alcaloides de harmala. Los principales son harmina (un principio activo al que antes de su clasificación oficial en 1939 se le llamó banisterín, yageína o telepatina debido a las propiedades telepáticas atribuidas a la ayahuasca), tetrahidroharmina (THH), y en bajas concentraciones también presenta harmalina. Este grupo de alcaloides no es exclusivo de las especies de Banisteriopsis, también se presenta en las semillas de Perganum harmala, por ejemplo.
El resto de las plantas con las que se confecciona la ayahuasca (Psychotria viridia, Psychotria carthaginesis, B. rusbyana etc.) contienen distintas triptaminas, como la llamada DMT (diemetriltriptamina).
En comparación con los mecanismos de acción de otras sustancias psicoactivas sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), los de la ayahuasca resultan farmacológicamente más sofisticados. Hasta ahora se ha comprobado que los alcaloides de la harmala suscitan una activación de los nexos entre ambos hemisferios cerebrales y provocan una importante inhibición temporal de enzimas de monoamino oxidasa (MAO), lo que genera un aumento en los niveles normales de serotonina.

La serotonina es un neurotransmisor que está muy involucrado en el control de los estado de ánimo, de las emociones, de la percepción sensorial y de funciones cognoscitivas superiores. De tal forma que hasta hace pocos años, la inhibición de la MAO constituía e tratamiento más popular contra la depresión ya que cuando se impide la acción de esta enzima dedicada a degradar ciertos neurotransmisores (dopamina y noradrenalina), aumentan los niveles generales de serotonina permitiendo una mayor actividad neuronal.

Por otra parte, tenemos que la DMT que es el principio activo de las plantas con las que se mezclan las lianas de Banisteriopsis para hacer la ayahuasca, resulta inactiva cuando se administra en forma oral ya que precisamente la enzima MAO la degrada completa y rápidamente antes de que pueda llegar al cerebro. Sin embargo cuando la DMT se fuma o se inyecta, llega directamente al cerebro y produce entre otros breves efectos, la visión de colores y formas caleidoscópicas. Debido a que los alcaloides de tipo harmala inhiben la enzima MAO, la DMT que contiene la ayahuasca no se degrada y alcanza a llegar al sistema nervioso central donde contribuye a activar los nexos cerebrales al tener un efecto sinérgico con los otros alcaloides, además de que su propia acción visionaria resulta reforzada.

El incremento en los niveles de serotonina mediante la inhibición de la MAO, origina un aumento en la actividad de los nexos receptores centrales, que es lo que ocurre normalmente cuando se ejerce el razonamiento. La serotonina participa en muchos aspectos de las funciones cognoscitivas superiores, como la planificación y el proceso de toma de decisiones. Tiene cierta actividad termoreguladora en el control del vómito y es neurotransmisor de las neuronas que transmiten las sensaciones de dolor. Participa también de alguna forma en la inducción al sueño, pues su ausencia produce insomnio.

Se sabe además que la lesión en neuronas serotoninérgicas induce activación motora y un aumento en la irritabilidad y la agresividad. Otra importantísima función de la serotonina es que a partir de ésta se metaboliza la melatonina, otro sofisticado neurotransmisor del SNC encargado, entre otras cosas de la regulación del reloj biológico, los ritmos circadianos y la regulación fisiológica de la retina. La síntesis se realiza principalmente en la glándula pineal que actúa como transductor, transformando las señales luminosas en señales hormonales. Es interesante señalar que mientras su concentración en la sangre es alta entre los cero y los cinco años de edad, decrece hasta el final de la pubertad, permaneciendo baja el resto de la vida humana ordinaria. Para Raúl de la Flor, este hecho, unido al papel de la serotonina como filtro de las percepciones, "podría ser la explicación de que bajo los efectos de un visionario seamos capaces de apreciar la belleza de las cosas más cotidianas". Y por el contrario, si la sustancia psicoactiva "anula ese filtro de percepciones, podemos caer en los estados de paranoia en las que cualquier percepción, que obviaríamos en estados normales, nos pone en alerta y hace que nos consideremos en peligro".

Los efectos a nivel físico por la ingestión de ayahuasca son náuseas, fuertes vómitos, diarrea, dilatación de pupilas, aumento del ritmo cardiaco y la presión sanguínea. No hay reportes sobre daños físicos ocasionados por el consumo prolongado. Aunque sí hay observaciones respecto a un probable desarrollo de cambios a largo plazo en el sistema nervioso central tras un periodo de uso continuo. El investigador J. C. Callaway asegura que en un estudio dirigido por él se encontró un significativo cambio en la densidad de los nexos de activación de serotonina en las plaquetas sanguíneas.

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070530074305AA27f0Y





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